Recientemente he perdido las fuentes de mi querido Emacs. Estaban ahí, y de repente sólo me aparecían cuadritos de colores (muy monos, eso sí, de colores y todo). Sin embargo, por fin, he encontrado una solución, aunque sea temporal.

Solución provisional

Qué fuentes tienes en el sistema

Lo primero es saber qué fuentes tienes en el sistema. Para ello basta ejecutar:
xlsfonts
Eso sí... preparaos para una salida laaaaarga.

Una fuente para Emacs

Ahora basta con decirle a Emacs la fuente que quieres. A mí me ha gustado una courier (se parecía bastante a la que tenía antes):
emacs -font -adobe-courier-medium-o-normal--12-120-75-75-m-70-iso8859-1

Escribir menos

Como escribir esa parrafada cada vez es un rollo... pues vamos a hacerle un alias. Para ello editamos el fichero .bashrc y le añadimos la línea siguiente:
alias emacs="emacs -font -adobe-courier-medium-r-normal--14-140-75-75-m-90-iso10646-1"
Y conseguimos que Emacs se abra con esa fuente. No es lo mejor, pero funciona.


blog comments powered by Disqus